Salud mental y descolonialidad: por una lucha antimanicolonial en Brasil.
¿Alguna vez te has preguntado por qué la Reforma Psiquiátrica brasileña, a pesar de sus avances, todavía encuentra dificultades para lidiar con la cuestión racial?
El investigador Emiliano Camargo David nos ofrece una respuesta contundente: todo manicomio brasileño guarda en su génesis la herencia racista y colonial de los barcos negreros. Para él, el racismo no es un detalle, sino el motor que organizó históricamente los procesos de exclusión en nuestro país.
El Concepto de Manicolonialidad
David propone el término “manicolonialidad” para describir cómo la psiquiatrización de la locura y el racismo operan juntos en la colonialidad. Históricamente, Occidente no creó las figuras del “loco” y del “negro” de forma disociada; ambas fueron fijadas en el dominio de la irracionalidad para justificar su exclusión y control. En Brasil, expresiones como “crioulo doido” y “nega maluca” manifiestan esta perversa unión que patologiza cuerpos negros y racializa la salud mental.
Para enfrentar esta estructura, David delinea tres “ideas fuerza” para radicalizar el cuidado:
1. Desorientar: Fugiendo de la Razón Eurocéntrica
Muchas veces, usuarios de salud mental dicen estar “desnorteados”. David resignifica este término como una necesidad política: necesitamos alejarnos del “Norte” como centro único de saber. En diálogo con Frantz Fanon y Achille Mbembe, el desnortear es la afirmación de la locura y la negritud como formas de vida, rompiendo con la subordinación a la norma blanca y racional occidental. Es reconocer que la ciencia médica, en contextos coloniales, muchas veces actuó como herramienta de humillación y negación de la humanidad ajena.
La desconsideración de las artes y los oficios de cuidado afrodiaspórico, que sobrevivieron a lo largo de siglos y constituyen un instrumento de lucha, resistencia y curación, rara vez se tienen en cuenta en la gran mayoría de las políticas de salud brasileñas.
2. Anticolonial: El Fomento de la Imaginación Diásporica
La lucha anticolonial propone que la lucha contra el manicomio y la lucha contra el racismo son inseparables. Inspirado en autores como Paul Gilroy, Lélia Gonzalez y Édouard Glissant, David sugiere que el cuidado debe fomentar el ejercicio libre y contracultural de “imaginar diásporas” para una Relación que nos desplace de la “perspectiva colonial de conquistar a la perspectiva decolonial de conocer”. Esto significa reconocer la potencia de la experiencia transatlántica y la “amefricanidad” como fuentes de resistencia y creación de nuevas subjetividades que buscan la humanidad robada por el racismo.
3. Aquilombar: Una Ética de la Libertad y del Cuidado
El aquilombamiento se presenta como una praxis libertaria en salud mental. Beber de la fuente del “quilombismo” de Abdias do Nascimento y de la “quilombagem” de Clóvis Moura significa entender el quilombo no como algo fijo en el pasado, sino como una metáfora viva para radicalizar las relaciones en la diferencia.
Oh Devir Quilombo: apoyándose en Mariléa de Almeida y Beatriz Nascimento, David destaca que el quilombo es una fuerza de singularización y una ética del cuidado (de sí, del otro y del territorio) que se opone al modelo de poder violento y sexista. “La memoria de ser en la adversidad nos constituye y que la recuperación de la identidad quilombo, en memoria, historia y existencia, permitiría que cada individuo fuera un quilombo, en su poder de subjetivación”.
En la diáspora negra encontramos elementos civilizatorios que no buscan la dominación, sino modos de relación y aspectos culturales desorientados que guían las relaciones en la diferencia: “para aquellos que sufrieron la dominación colonial [...], la recuperación de esa porción de humanidad a menudo pasa por la proclamación de la diferencia”.
Sanar el alma es un acto político
La decolonialidad en la salud mental exige que reconozcamos la sociogénesis del sufrimiento: las marcas en el alma de los sujetos no son solo biológicas, sino frutos de la opresión colonial reactualizada por el racismo cotidiano. Como enseña Neusa Santos Souza, saberse negro en un mundo blanco es vivir bajo una identidad a menudo masacrada, lo que demanda la construcción de nuevos ideales de ego y de pertenencia colectiva.
Apostar en una ciencia y en un cuidado anticolonial es, en definitiva, transformar el espacio terapéutico en un lugar de recuperación de la humanidad y de despertar al activismo político.
– Referencias
- David, Emiliano de Camargo, Vicentin, Maria Cristina Gonçalves y Schucman, Lia Vainer (2024). Desnortear, aquilombar y el antimanicomial: tres ideas-fuerza para radicalizar la Reforma Psiquiátrica Brasileña. Ciência & Saúde Coletiva [en línea]. v. 29, n. 3



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